Olas. Mar. Velocidad. Felicidad.

Poner los pies encima de ese vehículo a motor, al que llamaban barco, y transportarse, poco después, a un sitio completamente diferente era una de esas experiencias que querías repetir una y otra vez.

Mirar atrás y ver cómo los edificios, las pequeñas casas y la gente, también la gente, se iban haciendo pequeños, cada vez más y más pequeños, mientras tú te creías grande, cada vez, más grande. Sentir el viento chocando contra tu cara, sin dejarte que abrieses los ojos, sin dejarte que vieses más allá de lo que sentías, porque bastaba con eso, porque sobraba con eso.

Ver como subía y subía la velocidad, cómo ese trozo de plástico enorme con un motor en la parte trasera, rompía las olas construyendo otras nuevas, unas mucho más pequeñas. Ver como recorría tu cuerpo una extraña sensación, una sensación inexplicable pero satisfactoria, una sensación única y, a la vez, obligatoria.

Sentir el sol, el sol brillante impactando contra tu cuerpo y sentirte cerca de él, de ese círculo amarillo tan pequeño y que, en cambio, se bastaba él solito para iluminar el mundo, por grande que fuese. Escuchar ese ruido ensordecedor del motor y darte cuenta de que siendo tan fuerte conseguía proporcionar un silencio total, un silencio en el que sólo podías oír eso, ruido. Darte cuenta de que los problemas se han quedado en tierra, de que puedes respirar profundamente aire de verdad, sonreír sin más, gritar sin que nadie de oiga, cantar sin que, ni tan siquieratu compañero de al lado, te escuche, soñar, soñar con todo y con nada, disfrutar, disfrutar de la inmensidad, de la tranquilidad, de la paz y de la libertad.

Sentirte el rey del mundo como  Dicaprio en esa película llamada Titanic. Sentirte el rey de tu propio mundo.

Todo lo bueno se terminaba y ese viaje no era una excepción. La gasolina se acababa, el motor se paraba y el sol se escondía. La tierra se veía cada vez más cerca, los edificios más grandes  y tú, cada vez, más pequeño.

A pesar de todo compensaba. Quien no creía en el paraíso no tenía más que probarlo, quien no se crea esto, sólo comprobarlo.

@AngelLudena

Anuncios

Dime lo que quieras, pero dime algo.

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: