Si me quieres…¡No me llames!

El amor es muy bonito, sí. Las parejas, también, pero lo cierto es que hay veces que algunas me hacen plantearme seriamente si de verdad es eso lo que quiero.

Enamorarse estará muy bien y todo lo que queráis, pero debéis reconocer que hay muestras de amor que más que de amor parecen de respeto, de falta de respeto concretamente. En los últimos tiempos he visto como una costumbre, que para mí, más bien sería una plaga, se extiende sin parar entre las parejas.

Atrás quedó eso de llamar a las cosas por su nombre, ahora no hay nada más “bonito” para una pareja que ponerse un sobrenombre que demuestre lo mucho que se quieren. El ingenio y la inventiva de esta gente no tiene límites, es por eso por lo que sería del todo imposible escribir todos los apodos que se dedican. Aquí os dejo algunos de esos que al escuchar no sé si me dan ganas de reír o de llorar. No están todos los que son. Sí son todos los que están.

Cari: Uno de los más comunes. Ves como tu amiga mira el móvil, te cuenta que es su novio, descuelga el teléfono y dice en tono efusivo ¡cari!. Dos sílabas. Indescriptibles sensaciones. ¿Cari vendrá de cariño o de caridad? ¿Del cariño que te tiene para aguantarte ese nombre o de la caridad de la que hace muestra estando contigo?

Churri: Profundo. Una palabra. ¿Miles de significados?. Todos lo hemos oído pero, ¿alguien sabe qué significa?. No sé si seré muy exquisito o no pero, de momento, no me gusta que me llamen algo que, además de no tener sentido, no tiene ni significado, al menos, no conocido.

Bicho: Mi favorito. Al contrario de churri, bicho sí tiene significado. Por desgracia para muchos. Un significado bastante claro. Según la RAE, “bicho” es la forma despectiva de llamar a un animal. A no ser que el nombrado no se considere de raza humana o le vaya el rollo chungo de que le llamen con desprecio, nunca entenderé que a alguien le pueda gustar ese mote.

Gordo/a: Insultante. No hay más. Un día escuchas como el novio de una amiga le dice: “Gorda, me pasas el pan” y piensas, ¿la ha llamado gorda después de pasarse toda una vida a dieta?. Valiente. Lejos de molestarse, ella sonríe y se siente querida. Gordo, al igual que bicho, siempre fue un insulto. Si ahora es cariñoso que baje Dios y lo vea.

Papi/Mami: El peor. Ridículo, patético y totalmente absurdo. Un mote no apto para todos. El requisito fundamental es tener hijos. A mitad de una comida con amigos de tus padres, escuchas como la señora le pregunta al marido: “Papi, ¿vas a ir esta noche a recoger a la niña?”. Crees no haber escuchado bien hasta que él responde: “Sí, mami, dile que iré”. Padre no hay más que uno. Madre, también. Ver a dos señores de edad avanzada que, además de hijos, comparten cama, llamarse papi y mami provoca directamente una sensación de vergüenza ajena inexplicable.

Amor: El más “cariñoso”. Es escuchar como dos “novios” se dicen amor y pensar automáticamente: “Amor es lo que dejaría de sentir en el mismo momento en el que me llamasen así”.

Peque: Infantil. Para peque, a diferencia de Papi/Mami, no hay ningún requisito. No importa la edad ni el tamaño porque perfectamente puedes ver a una rubia esquelética diciéndole al viejo panzón que tiene por marido “peque”. En ese momento te das cuenta de que el amor sí que es ciego, porque al que llama “peque” le saca 10 años y 60 kg. Ella está ciega pero, ¿él tampoco ve?.

Vida: Humano. Hay parejas profundas. Muy profundas. No contentos con hacer comparaciones con animales, asemejarlos a sus padres o declarar su “amor” continuamente, deciden que su pareja es su vida y que como tal lo deben llamar. Es oírlo y pensar: “Vida es lo que le quitas cada vez que lo llamas”.

Cielo: Metafórico. Los hay que no se conforman con la tierra y deciden que sus parejas son el cielo, su cielo. Escuchas como un novio llama a su novia “cielo” y piensas: “Al cielo querría irme si alguien me llamará así”.

Rey/Reina: Poderoso. Algunos se quieren tanto que se pasan la Constitución por donde toque y deciden que el Rey no es Juan Carlos sino ese/a que se acuesta con ellos. Es tan sonoro que al oírlo te dan ganas de hacerles una propuesta. Si él es tu rey y tú eres su reina ¿por qué no conquistáis un país y reináis lejos de aquí?. Gracias.

Cada vez que escucho uno de estos nombres me sorprendo más que con el anterior y aunque, a primera vista, todos y cada uno de ellos me parecen insuperables, el amor de estas parejas es tan grande como su originalidad y siempre consiguen superar sus propios límites hasta el punto de hacer que quiera preguntarles: Si al nacer le ponen un nombre, ¿quién eres tú para cambiárselo?

@AngelLudena

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Un pensamiento en “Si me quieres…¡No me llames!

  1. jajajaj me he reido mucho no se como exactamente llegué aquí pero me he reido. Soy una chica, a mi me dice peque pero es que el me saca 10 años de diferencia así que no lo veo mal xD Ahora si yo le digo todo un sin número de cosas jajajaj Aunque lo más típico es amor… Peor seria como la novia de mi hermano, que constantemente confunde el nombre del perro con el suyo xDD
    Me ha hecho reir mucho, me daré una vuelta por aquí a ver XD
    Suerte!

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