Quédate con el ahora, el después ya se verá.

DSC_2902

Si buscas una relación a largo plazo, habla con el banco. Si piensas más allá de mañana, no cuentes conmigo. Hace mucho que dejé de creer en la felicidad perpetua, en el “para siempre” que nunca dura y en las vidas planificadas de dos que olvidaron que lo más importante era quererse. Hay quien dice que es imposible vivir siempre así pero yo siempre fui amigo de los imposibles, así que podré intentarlo. Lo hice dos veces y no hay dos sin tres.

Quiero “cincuenta primeras citas”, como en aquella vieja película. Quiero sentir que cada rato es diferente, acabar con la rutina y vivir tantos “primeros besos” como sea necesario. No quiero aprender de los errores, quiero seguir cometiéndolos, recuperar esa sonrisilla tonta cada vez que vea tu nombre en la pantalla del teléfono, escuchar miles de canciones y creer que todas hablan de mí y reírme sin parar de los que digan que así nunca seré feliz. Igual no lo somos pero podemos intentarlo. De nada valen las promesas de amor eterno, esos “siempre habrá algo entre nosotros” que acaban con dos que ni se saludan al cruzarse y planes de futuro de quienes no tienen ni presente.

Dicen que el tiempo hace que las cosas se vean de forma diferente, que la ilusión se pierde y que el amor se va con ella pero a mí con eso no me basta. Yo quiero seguir ilusionándome cada día y quiero querer de verdad, cómo, dónde y cuando quiera. No quiero hacer de mi vida un ejemplo para los demás, prefiero escuchar mil veces que me estoy equivocando y poder decir que sí, pero que es lo que me hace feliz. No pienso dejar mis sentimientos guardados en el cajón para hacerle un sitio a mi cabeza. No me da la gana de que me sobren ganas y me faltes tú. No quiero paseos de la mano para que todos me vean, prefiero tener la tuya cuando nadie lo sepa.

Puede que la historia no dure más que dos asaltos, que no lleguemos ni a altos ni a bajos, que sea más veloz que el correcaminos pero quiero que sea especial, diferente, algo para recordar. Se puede sentir más en dos semanas de encuentros a escondidas que en historias de toda una vida.

Si todo el mundo dice que lo bonito siempre son los comienzos, yo quiero vivirlos todos. Tener un millón de gusanillos de esos que no entienden de imposibles, vivir en una sola noche más que en mil y una, dejarnos llevar por lo que nos hace sentir y sí, ser felices. Si dura un mes, bienvenido sea. Si dura 100 años, también. Se puede empezar tantas veces como queramos, siempre y cuando nos queramos.

No pienses en lo que vendrá, no en qué puede pasar si sientes de más, déjate las historias fallidas en el olvido, olvídate de todo lo prometido, prepárate para recordar lo que vives de verdad y quédate con el ahora, el después ya se verá.

Ángel Ludeña.

Anuncios

Dime lo que quieras, pero dime algo.

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: