Por aquellos 3.800 pasos de cuando aún éramos nosotros.

DSC_0022

Dice Andie Case en su cover de “Love me like you do” que por qué siempre la pongo cuando desapareces de mi mundo y apareces en no sé ni dónde. Se pregunta por qué si nunca me gustó esa canción suena cada vez que tus manos no recuerdan las mías. Y te echo de menos. Menos de lo esperado pero más de lo que me gustaría. Porque hay veces que me olvido de que existes. De que una vez compartimos sonrisas durante más tiempo del necesario. De que me dejaba ganar entre canciones baratas y copas llenas.

Tal vez y sólo tal vez te conocí demasiado tarde. Y no voy a hablar de amores, lo dejamos en tablas y una atracción de más con posibilidades que siempre quedó en nada. Porque tú no me querías más allá de tener un sitio donde sentarte, agarrarme y decirme lo importante que era. Y lo digo en pretérito imperfecto. Como nosotros y nuestra forma de gastarnos en un tiempo récord aunque en realidad hayas sido mi historia más duradera. Por esa incapacidad de alejarme más allá de lo previsto. Por si Movistar se enfadaba conmigo si no te llamaba sólo a ti. Y porque después de no sé cuanto sin tenerte delante, sólo puedo decirte que ya no te recuerdo. Creo que los momentos se quedaron atrás porque corrimos demasiado. Tú sin decirme dónde ibas. Por eso te fuiste tan deprisa.

Pide que te devuelvan los ratos que me dedicaste. Que igual te sale a ganar. Que no sé a quien le estás dando tus sonrisas. Pero que si sé que ya no me corresponden a mí. Tú ya no me vales para más que dos comentarios tontos una tarde de cervezas. Porque hablar de ti sin mí, es como hablar de una canción y decir que no tiene letra. Que me pasé un invierno escribiendo de ti y que no te lo mereces.

Tan lejos de ti te digo que te vaya bien, que tal vez me ha hecho falta que ya no estés para volver a estar yo. Que el 13 no da mala suerte y el amarillo puede que sea mi color. Y que bien se está cuando el sol cae arriba y el libro vuelve a escribirse. Porque te he echado de menos pero ya no te recuerdo. Que me quedo con un paseo donde tú ya no sales. Vuelve donde sea pero no me busques. Que quiero ilusiones que no acaben a las 6 con un ciego, que yo soy más de dar oportunidades y que voy a ser el que pisa firme y mira al frente al revés de lo que hacía contigo. Y si alguna vez quieres acordarte de que una vez compartimos algo más que un vino tinto y dos tapas baratas para gente como tú puedes contar los pasos que dimos juntos. De camino a no se dónde pero sólo contigo. Te ahorro ponerte a sumar cuando tú nunca sumaste y soy yo el que te digo que esto va por aquellos 3.800 pasos de cuando aún eramos nosotros.

Ángel Ludeña.

Anuncios

Dime lo que quieras, pero dime algo.

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: