Hay veranos y veranos.

FullSizeRender

La cerveza más fría que de costumbre cuando el verano no tiene prevista una tregua. Y es que huele demasiado a primavera como para ser ya tan verano. Y es que hay veranos, y veranos. Veranos donde el sol calienta al mismo ritmo que las noches se refrescan entre bailes de canciones que nunca acaban. Hay veranos donde el móvil se queda en el cajón de asuntos pendientes. Hay veranos donde los deberes ya no son de cuadernillo rubio.

Hay veranos que se quedan sin vacaciones en mi particular rincón del mundo. Hay veranos para echar de menos. Y hay veranos donde te echan de más. Que el verano no es más que un punto y seguido. Y que Madrid es demasiado Madrid cuando hay un barco a 500 kilómetros de distancia donde te siguen guardando sitio. Y que hay veranos que te salva la tele aun sin encenderla.

Que echo de menos una playa donde siempre hay algo para celebrar. Y que echo de menos a los que están y los que faltan. Y que hay veranos, y veranos. Y que no hay nada más verano que levantarse tarde y tomar el sol. Y nada más verano que tirarse a la calle con cualquier excusa buena. Y que cualquiera lo es. Si cualquieras lo son. Que vamos a quemarnos mientras suena cualquier éxito absurdo. Que vamos a perdernos de quienes están mejor perdidos. Y que hay veranos de los que todo el mundo se acuerda sin saber cómo ni tener por qué. Y que quiero acordarme de que julio es algo más que un nombre. Y que no hay agosto malo. Que en verano la gente es más feliz. Y quien diga lo contrario miente. Y no me van las mentiras.

Y que hay veranos de almohada a media tarde. Y hay veranos donde el sol aparece y desaparece sin conocimiento. Que nunca se muy bien cuando acaba el día. Pero nunca se me olvida cuando empieza la noche. Hay veranos que se gastan antes de que cuente diez. Que hay veranos de sol y sombra donde el claroscuro no tiene sitio, ni tampoco tiene hora. Que aquí hay más gente de verdad que en cualquier lugar de la tierra. Y que digan lo que digan, nadie que es feliz no se lo ha currado un poco.

Que yo soy de mar, con olas y sin ellas. Que yo soy de cerrar los bares. Y abrir historias. Que nunca es tan pronto como para irse, ni tan tarde como despedirse. Que en verano la música suena mejor. Y todos cantamos más. Que tengo aprendida la lista de éxitos que no duran dos asaltos. Y que nunca es demasiado verano como para no aguantar debajo del agua. Que vamos a tirarnos del tirón y de cabeza. Que vamos a contarnos los secretos que nadie guarda. Que vamos a perdernos con el coche sin gasolina. Que vamos a saltar como animales y a olvidarnos de los humanos porque hay veranos y veranos.

Ángel Ludeña.

Anuncios

Dime lo que quieras, pero dime algo.

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: